Nuestro objetivo es que cada persona comprenda que el primer milagro de la restauración debe suceder en su propio corazón.
Buscamos que quienes llegan deseando recuperar su matrimonio:
- Reconozcan sus errores y asuman su responsabilidad.
- Sanen sus heridas emocionales y espirituales.
- Conozcan profundamente la Palabra de Dios.
- Desarrollen una relación personal con el Espíritu Santo.
- Aprendan a vivir en obediencia, fe y sometimiento a Dios.
- Comprendan el diseño y los roles bíblicos dentro del matrimonio.
- Abandonen los patrones del mundo y no regresen a su antigua manera de vivir.
- Experimenten una transformación personal, matrimonial y familiar.
- Se conviertan en testimonios vivos de la fidelidad y la gloria de Dios.
- Descubran su propósito y ayuden posteriormente a otras familias.
Deseamos que un proceso que comenzó con dolor termine convirtiéndose en una historia gloriosa de sanidad, transformación y propósito; y que cada familia restaurada pueda declarar que las promesas de Dios son «Sí» y «Amén» en Cristo Jesús.
